El futuro no está escrito ni en las líneas de las manos, ni en las cartas, ni en los astros. El futuro, el fracaso y el éxito están en tu boca y en tu mente. Mi hoy y mi mañana dependerán directamente de lo que hoy me anime a soñar y a visualizar en mi espíritu, porque es allí, donde nacerán las acciones. Cuando uno comienza a soñar, a proyectar su visión, cuando nuestras estacas son removidas, cuando nuestra mente no tiene límites, cuando decides cómo vivir es cuando empiezas a atraer tu futuro a tu presente.
Los dueños de su propio destino no esperan jugar al loto para ser prósperos; estudian, se perfeccionan.
Los hombres no estan acabados cuando se caen, sino cuando dejan de levantarse.
No importa cuantas veces me caiga, porque nunca me quedare en el suelo.
lunes, enero 28, 2008
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